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viernes, 15 de junio de 2012

Hacemos tortitas porque ya estamos buenos.

      Hacer tortitas puede ser una actividad muy especial y placentera para los niños. Como pedagoga y como madre soy partidaria de lo positivo. No me gusta amenazar, ni castigar, ni recordar tooodo lo que no puede hacer por estar malito, pero sí me gusta aplaudir y verbalizar de forma positiva cada logro.Cuando nos hemos curado de una enfermedad o cuando hemos superado alguna etapa y ya somos más mayores podemos hacer cosas muy especiales. Acompañar los logros y superaciones personales de los niños con premios de este tipo es muy positivo y les refuerza las ganas de estar sanos, de hacerse mayores, de superar miedos, etc. Un amigo mío que es psicologo está convencido de que de esta forma podemos ayudar a mejorar las defensas naturales del niño, dentro de unos límites, claro está. Si cuando está malito se aburre un poco en casa y cuando está bueno hay cosas muy divertidas y nuevas que hacer, su cuerpo querrá curarse pronto. Tiene bastante lógica, no?. Estoy en fase de experimentación, ya os comentaré los resultados.

     A mi hijo últimamente no le gustaba demasiado ir a la guarde. Hemos pasado una etapa de pequeñas pero contínuas enfermedades y digamos que se hacía convertido en algo agradable quedarse en casa con mamá. Su seño, que tiene mucha psicología, siempre lo esperaba con algo especial cuando volvía a ir a clase, y le reforzaba mucho las cosas buenas que hacía, restándole importancia a los pequeños fallitos. Yo por mi parte trataba de que las mañanas en casa no fuesen demasiado divertidas ni especiales. Las tortitas han sido un premio motivador antes de ir hoy a la guarde porque ya estaba bueno y porque ha conseguido un poco más de autonomía a la hora de dormir.

INGREDIENTES PARA LA TORTITAS:

-1 huevo grande.
-1 vasito de leche.
-1 vasito de harina.
-1/2 sobre de levadura.
-3 cucharadas de azúcar.
-Un poco de aceite de girasol o mantequilla.

PREPARACIÓN DE LAS TORTITAS .

    
       En un bol echamos la leche y el huevo y removemos. A los niños les encanta remover. Añadimos el azúcar y seguimos removiendo. Si ponemos el azúcar en un cacharrito aparte vuestro hijo/a también puede participar echándola al bol. Seguimos removiendo. Luego, con un cernidor o colador grande vamos espolvoreando el harina con la levadura. En esta parte del proceso debemos ayudar un poco, removiendo enérgicamente cuando veamos que se están haciendo grumos. Ya está la masa lista.


        En una sartén echamos un poco de aceite de girasol (el de oliva da demasiado sabor) o de mantequilla y ponemos a calentar a fuego medio. En esta parte es mejor que no participen los más pequeños. Si los niños son mayores pueden participar en el siguiente paso, que es echar una cucharada de la masa en la sartén. Podemos hacer más de una tortita a la vez si la sartén es lo suficientemente grande. Cuando observemos que se están formando pompitas como se ve en la fotografía es el momento de voltear la tortita. Un ratito más y ya podemos apartar y echar la siguiente tanda, hasta que nos quedemos sin masa.

    
    Las tortitas se pueden decorar o acompañar de fideitos de colores, nocilla, leche condensada, mermelada, miel, nata, sirope, etc. Esta parte les encanta a los niños, ya que cada uno le pone lo que quiere a su tortita especial. ¡A comeeeer!


me lo ha dicho margarita


     

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